
E1 sistema de "arbitraje" entre clientes y empresas, ha quedado demostrado como el mejor, más barato y más rápido en solucionar los problemas inherentes a cualquier profesión y al consumidor.
Cuando un vendedor de prensa tiene problemas con su distribuidor y cuando dicho vendedor, a través de su asociación profesional ó por si mismo, no consigue resultados positivos y se enfrenta a la superioridad (en todos los aspectos) de las empresas distribuidoras, no le queda más remedio que tragar y aguantar todo lo que le echen (existe monopolio en distribución) ó cerrar su puesto de trabajo.
Por ello, el sistema de "arbitraje" seria interesante para poder dar un paso más a solucionar los problemas diarios insolubles, hasta hoy, por la razón de la fuerza, que no por la razón en si misma.
La utilización de este método legal, evitaría largos y costosos procesos judiciales (si alguien se atreviera a usar la vía judicial) y sobre todo animaría al colectivo de los vendedores de prensa a defender sus derechos e intereses, pasando por encima del Tribunal de la Competencia.
Pero los únicos en negarse a este procedimiento, serian los propios interesados en seguir manteniendo sus privilegios: las empresas distribuidoras.
Somos clientes, no empleados de las distribuidoras, y si las Juntas Arbitrales, actuales, no nos acogen, tendríamos que promocionar la creación de "otras Juntas Arbitrales".
CONADIPE, FANDE y demás asociaciones profesionales del sector pueden crear las Juntas de Arbitraje.
Es un reto que, de alguna manera, daría solución a los problemas diarios de todos y cada uno de los vendedores de prensa, independientemente de su capacidad económica, de su afiliación a asociaciones ó de su capacidad personal para resolver los problemas diarios como vendedor de prensa.
En definitiva: es una solución real (si se hiciera) a 1os problemas diarios ya que sentencias repetitivas al mismo problema crearía "jurisprudencia" y por tanto ya no tendría sentido plantear día tras día, año tras año los mismos problemas y las resoluciones serian de obligado cumplimiento.